El pasado lunes 27 de marzo, Día Mundial del Teatro, uno de nuestros integrantes, Mario Hernández, dio una charla en la Sede Universitaria de Alicante, titulada “Un poeta para el pueblo: Benedetti y la Memoria Histórica”, coincidiendo con varias representaciones programadas en esos días en otras sedes de la UA, como Denia y Torrevieja, de “Una mujer desnuda y en lo oscuro”, el montaje teatral de Hernández sobre el poeta uruguayo.

Aprovechando la charla, Hernández aprovechó la parte final para presentar al público asistente el proyecto de “Vientos del pueblo sirio”, haciendo hincapié en las muchas conexiones entre la vida y poesía de los poetas Mario Benedetti y Miguel Hernández, y asegurando estar convencido de que, de vivir ambos poetas hoy día, harían todo lo que estuviese en su mano, su voz y su pluma, para denunciar la tragedia de los refugiados sirios, exiliados como Benedetti (que estuvo doce años alejado de su país) o presos (como Hernández, que finalmente falleció en la cárcel de Alicante).

Nuestro compañero, tras poner en conocimiento del público la iniciativa, no quiso despedirse sin leer unos versos, pero esta vez no de Mario Benedetti ni de Miguel Hernández, sino de Ahmed Yooso, un refugiado sirio de 26 años:

“Si estás en la gasolinera de Eko, verás realmente la deshumanización

No tienes derecho a amar a odiar ni siquiera a tener inspiración

Eres simplemente un pequeño número para alguna nación codiciosa

Nunca te verán como a un ser humano, solo como a una criatura

                                                                          amenazada de deportación

Desearía haber muerto en Siria para no estar en esta jodida situación

Pero de cualquier forma nunca nos romperemos

Nosotros somos de fuerte complexión

Para cruzar desiertos montañas, fronteras y quizá sea el mar nuestro

                                                                           último destino

Ser sirio significa sufrir de todas las formas imaginables”